La Convención de Singapur de 2018 sobre mediación y la creación de un título deslocalizado dotado de fuerza ejecutiva: una apuesta novedosa, y un mal relato

Autor:
Carlos Esplugues Mota

Resumen:
La crisis que acompaña al arbitraje comercial internacional en la actualidad favorece el recurso a otros mecanismos ADR, como es la mediación. Una institución que facilita a las partes un procedimiento simple, y la posibilidad de alcanzar soluciones aceptables para los implicados. Sin embargo, el análisis de la realidad manifiesta como este apoyo parece acotado al ámbito estrictamente interno y no así al transfronterizo, donde el recurso a la mediación sigue siendo muy escaso. Uno de los motivos que de forma recurrente se menciona como causante de esta situación, es la ausencia de un régimen internacional armonizado, que facilite la eficacia extraterritorial de los acuerdos alcanzados en el marco de una mediación, en línea con lo que ocurre con el Convenio de Nueva York de 1958 respecto del arbitraje.

La aprobación de la Convención de Singapur sobre la Mediación de 2018 supone un cambio notable del actual estado de cosas. El texto, que ha recibido una cálida acogida por parte de algunos sectores, plantea, sin embargo, dudas muy relevantes en cuanto a sus fundamentos. Así como problemas importantes en relación con las soluciones incorporadas y su articulación —en demasiadas ocasiones poco claras y carentes de elaboración— que, previsiblemente, afectarán negativamente a su viabilidad futura.

Sumario:
1. INTRODUCCIÓN: ¿LA HORA DE LA MEDIACIÓN?—2. JUSTIFICACIÓN Y FUNDAMENTOS DE UN CONVENIO DE NUEVA YORK PARA LOS ACUERDOS DE MEDIACIÓN.— 2.1. Arbitraje, mediación y la vía neoyorquina.—2.2. El carácter contractual del acuerdo de mediación y su ejecución.—2.3. La superación del marco de referencia actual: la creación de un título deslocalizado dotado de fuerza ejecutiva.—2.3.1. El ámbito de aplicación del Convenio de Singapur.—2.3.2. Las bases dogmáticas del nuevo título creado por el Convenio de Singapur.—3. EFICACIA EXTRATERRITORIAL DEL ACUERDO DE MEDIACIÓN.— 3.1. «Reconocimiento» y «ejecución» de los acuerdos de mediación.—3.1.1. Reconocimiento.— 3.1.2. Ejecución.—3.2. Requisitos formales para «hacer valer» un acuerdo de mediación.— 3.3. Motivos de denegación del otorgamiento de medidas.—3.3.1. Motivos alegables a instancia de parte.—a) Motivos que afectan a la capacidad de las partes para concluir el acuerdo.—b) Motivos referidos al acuerdo concluido por las partes.—c) Motivos referidos a las obligaciones recogidas en el acuerdo de mediación.—d) Motivos referidos a la conducta del mediador.—3.3.2. Motivos estimables de oficio por la autoridad a la que se solicita la adopción de medidas.—4. «NO SIEMPRE LAS BUENAS ACCIONES SON OPORTUNAS Y EFICACES»

Palabras claves:
acuerdos de transacción internacionales resultantes de la mediación; ADR; Convención de Singapur; Convención de Singapur sobre Mediación; Convenio de Nueva York; eficacia extraterritorial de los acuerdos de mediación; mediación; mediación internacional; reconocimiento y ejecución de los acuerdos de mediación;

Revista:
REDI Vol. 72 1 2020

Sección:
Estudios

Paginas:
53-80

DOI:
http://dx.doi.org/10.17103/redi.72.1.2020.1.02

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